El Patio Viviente

qué seres vivos puede haber en un patio de sólo 20 m2 en Azoz, valle de Ezkabarte, Navarra


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Mi segunda caja nido, 30 años después

Correría el año 1984. Yo tenía 13 años. Me gustaba montar en mi bicicleta de carretera Orbea Moncayo de color azul. Sobretodo daba la vuelta de Aranguren, que desde Pamplona venían a ser casi 20 kilometros. El valle de Aranguren es una pequeña cuenca de unos 5 kilómetros rodeada de pequeñas montañas. A pesar de su cercanía a la ciudad y de su situación como de isla rodeada de campos de cereal, las montañas de este valle cuentan con una gran diversidad de fauna y flora. De hecho, en sus partes más elevadas e inaccesibles pervive un auténtico bosque caducifolio original, con numerosos ejemplares de hayas, lo que supondría, en el caso de Navarra, uno de sus límites más meridionales.

Yo era ya un pequeño naturalista gracias, creo, a los documentales de Félix Rodríguez de la Fuente, de mi contacto con los insectos, reptiles y anfibios en mi lugar de veraneo infantil (Moiá, Barcelona), y a mi padre, cuya mayor afición era la caza. También guardo muy buen recuerdo de mis primeras guías de campo de aves, de mi colección completa de las fichas de los Amigos de Félix, que coleccioné durante más de dos años y medio y que guardo con cariño, y de los libros de La Senda de la Naturaleza, en especial del dedicado a los PAJAROS.

En el caso de este libro no soy el único que le reconoce su gran impacto: http://vidaenebullicion.blogspot.com.es/2010/05/la-senda-de-la-naturaleza.html

Aparece también en el completo compendio sobre sus libros del campero inquieto: http://www.elcamperoinquieto.com/2013/12/mis-queridos-libros-camperos.html

Este libro era muy práctico porque te enseñaban a hacer un comedero para pájaros o una caja nido. Tanto fué así, que me empeñe en hacer una caja nido, mi primera caja nido, y recuerdo lo que me costó recortar los gruesos tableros de contrachapado, con mi escasa sierra para madera chapacumen de la clase de pretecnología.

Me cojí la bici y la mochila, con la caja nido atada de malas maneras y para la vuelta de Aranguren que me fuí. Elegí la parte alta de un pinar situado entre Ilundain y Laquidain, cerca del actual Centro de Recuperación de Aves. Y allá, escalando entre las ramas de un pino, me subí y coloque mi primera caja nido… para haberme roto algo… en ese pinar recuerdo haber visto Ardillas, Herrerillos Capuchinos y Agateadores. Y más arriba, en la parte de salvaje hayedo, un Cárabo y los espectaculares picados de la parada nupcial de las Aguilas Calzadas. Todas las visitas iniciales que hice a mi caja nido para ver si había sido ocupada, dieron resultado negativo. Creo que la instalé ya bien entrada la primavera, ésta no era buena época para escaparse de los exámenes.  Con el tiempo me cansé.

Un par de años más tarde, me acerqué y observé mi caja nido por el suelo. Creo que el contrachapado y la mala sujeción mediante cable, no aguantaron bien los duros inviernos. Pero al abrirla, una bola de ramitas y plumas estaba dentro, ¡¡¡había sido ocupada!!!

Treinta años más tarde, aquí estoy. Con ánimos naturalistas renovados gracias a blogs como los que sigo; en el tema de cajas nido especialmente el del Campero Inquieto http://www.elcamperoinquieto.com y su gran promoción para la instalación de todo tipo de cajas nido… porque además de observar hay que conservar… que razón tiene.

CAJAS NIDO

Este Autillo Europeo Otus Scops, ha conseguido el Campero Inquieto, que anide en una de sus cajas nido

http://www.elcamperoinquieto.com/search/label/Autillo

Para ver parte del impresionante trabajo del Campero Inquieto entorno a las cajas nido:

http://www.elcamperoinquieto.com/2011/06/cajas-nido.html

Así que esta Semana Santa de 2014, he paralizado la ampliación de la pequeña parte de tierra del Patio Viviente en la que estoy metido, por hacer a todo correr una caja nido, mi segunda caja nido, treinta años después, se dice pronto, y llegar a la nidificación de algún párido. En especial mientras la hacía, me martilleaba el reclamo de un Carbonero Común, como si me estuviera diciendo venga, que no llegamos…

En la confección de la misma he contado con un gran carpintero de 5 años… Yo la sierra, la sierra… y una impaciente barnizadora de 4 años … ahora me toca a mi, a mi ...

19 de Abril de 2014 Cortando maderas para mi segunda caja nido (la primera de otros)

19 de Abril de 2014 Cortando maderas para mi segunda caja nido (la primera de otros)

La caja nido la hemos hecho con cuatro retales de madera tipo chapacumen en tres laminas. Normalmente uso la sierra de calar eléctrica, pero mi ayudante, al ver la mega sierra manual más grande que él, se ha empeñado en usarla, y mejor esa que la eléctrica, aunque hayamos tardado cinco veces mas en cortar. Tampoco nos ha importado unir retales de madera que teníamos, aunque ni siquiera completaran una cara y hacer una caja un poco irregular e imperfecta, quizás imitando a la naturaleza, con tal de aprovechar bien la madera. Así nos quedara más madera para futuras cajas nido.

Cortando madera a la antigua para mi segunda caja nido. Patio Viviente, Azoz Navarra. 19 de abril de 2014

Cortando madera, a la antigua usanza, para mi segunda caja nido. Patio Viviente, Azoz, Navarra. 19 de abril de 2014

Con las prisas por no retrasarnos más en la reorganización del Patio Viviente y ampliación de la parte de huerto que estamos haciendo, y llegar a la nidificación de algún ave esta primavera, no se puede decir que nos haya quedado muy lucida, pero bueno, algo es algo.

27 de Abril de 2014  Mi segunda caja nido , 30 años después, en el Patio Viviente

27 de Abril de 2014 Mi segunda caja nido , 30 años después, en el Patio Viviente

 

27 de Abril de 2014  Mi segunda caja nido , 30 años después, en el Patio Viviente

27 de Abril de 2014. Mi segunda caja nido, 30 años después, en el Patio Viviente

Ahora a esperar. A ver si hay algunos jovenzuelos con necesidades de alojamiento tardío.

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